Para Andrés:
Ayer pensé en ti,
Ayer recogí conchas a la orilla de nuestra
playa y pensé en ti.
 
Ayer recogí conchas para ti… Sus distintas
formas eran como tu, todas bellas, todas mostrando diferentes matices del mismo
ser.
Los colores de la arena me recordaron a tu
rubia tez.
El intenso azul del océano me hizo pensar
en la profundidad de tus pensamientos, en esa cualidad innata que tienes para
tocar el alma con tu pasión por la vida.
Ayer, mientras caminaba en la playa pensé
en ti, en las tantas veces que caminamos juntos por el mismo sendero. El
recuerdo evocó tu presencia con tal intensidad que fue como si al caminar podía
ver también tus huellas en la arena.
Ayer pensé en ti, ayer pensé en tu huella
en mi, en como estás grabado en mi corazón… 
Al rato, vi pasar un escuadrón de
pelícanos, alineados uno al lado del otro, iban muy juntos, como una familia,
como nosotros hasta hace poco.
 
Los seguí con mi mirada y luego de tan
majestuosa formación se separaron, elevándose cada uno a su propio cielo…
Ayer pensé en ti, y el corazón se llenó de
este inmenso sentimiento que no sé cómo describir. Entonces recordé al
Pelícano, te busqué en el azul del cielo y pensé que al verte remontar en tus
propias alturas toda mi angustia por ti se desvanece.
Tus alas han sido entrenadas en la escuela
de la vida, en el refugio del nido hogareño, en la libertad del amor que
siempre tiene alas, que siempre conquista nuevos horizontes. El amor ante el
cual todos los miedos se desvanecen…
Ayer pensé en ti y me alma se llenó de
este inmenso sentimiento.
Ayer pensé en ti y hoy te vi volar en el
firmamento.
Tu mami que te ama,
Rosalía.
Caracas, 25 de abril de 2016.

 

    Rosalía Moros de Borregales
    rosymoros@gmail.com
    @RosaliaMorosB
    IG:@letras_con_corazon
    FB: Letras con corazón
    #reflexionesparavenezuela 


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