La Navidad es, sin temor a equivocarme, el tiempo más bello y dulce de todo el año; caracterizado por dos sentimientos fundamentales: Por un lado, la alegría y por el otro, el amor expresado en el compartir de los sentimientos, las emociones, los besos, los abrazos, la deliciosa comida y los regalos? Es tiempo de ilusiones, de sueños esperados, de la risa de los niños y sobre todo, es el tiempo de estar cerca de aquellos que amamos.

La Navidad es, sin temor a equivocarme, el tiempo más bello y dulce de todo el año; caracterizado por dos sentimientos fundamentales: Por un lado, la alegría y por el otro, el amor expresado en el compartir de los sentimientos, las emociones, los besos, los abrazos, la deliciosa comida y los regalos? Es tiempo de ilusiones, de sueños esperados, de la risa de los niños y sobre todo, es el tiempo de estar cerca de aquellos que amamos.

En el mundo entero de una u otra forma, se celebra
este tiempo. Todos los credos y razas del mundo, de una u otra manera se han
unido a la celebración de la Navidad. Para nosotros, los cristianos, representa
la celebración del nacimiento del Redentor prometido al pueblo amado y escogido
de Dios, Israel, pero convertido en el Salvador del mundo: «Porque de tal
manera amó Dios al mundo que envió a su hijo unigénito para que todo aquel que
en Él crea, no se pierda mas tenga vida eterna». Juan 3:16. Y para otros
es sencillamente la Navidad, sin muchas explicaciones, pero contagiados por esa
atmósfera de alegría, por el deseo de dar y recibir, por estar al unísono con
el resto del mundo.
Esta época tiene especial trascendencia para todos los
hombres. Han nacido grandes filósofos en el mundo, pero ninguno de ellos
dividió la historia de la humanidad como pasó con Jesucristo. De ninguno de
ellos recordamos su nacimiento cada año; de ninguno de ellos recibimos las
palabras de amor, paz y consuelo para vivir en esta tierra; de ninguno de ellos
tenemos la promesa de la vida eterna después de la muerte, como si la recibimos
de Jesucristo a través de las Sagradas Escrituras, la Biblia, el libro que ha
sido traducido a más idiomas y el cual ha sido publicado más que cualquier
otro.
Ese gran libro anunció en Isaías 9:6-7 «Porque un
niño nos ha nacido, hijo nos ha sido dado, y el principado sobre su hombro. Se
llamará su nombre: Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de
Paz»? 

Y ese niño que nació también creció y fue sacrificado en una cruz,
y nos dio con su muerte la vida. El está esperándonos a todos con los brazos
abiertos. Si tu vienes hoy a Él, y confiesas con tu boca y crees en tu corazón
que El es el SEÑOR; si haces de tu corazón ese pesebre de Belén, reconociendo
con humildad la insuficiencia de tu humanidad y la magnificencia de su
divinidad, entonces El puede venir y darte un nuevo nacimiento para hacerte
libre.

Quisiera poder escribir hoy las palabras más bellas y
con ellas tocar sus corazones. Plasmar con la tinta este deseo ardiente de mi
ser por la felicidad de mi patria. Mi deseo convertido en oración porque Dios
nos bendiga y que Su luz ilumine nuestras tinieblas? Pero lo que viene a mi
mente es aquel pasaje cuando Pedro y Juan se encontraron con un hombre cojo
(Hechos: 1-10). El hombre pedía limosna, pero Pedro le dijo: «No tengo
plata ni oro, pero lo que tengo te doy: En el nombre de Jesucristo de Nazaret,
levántate y anda»? Y el hombre fue sanado?
Yo no soy ni Pedro, ni tengo el don de sanidad, pero
lo que tengo, humildemente quisiera dárselos hoy: El nacimiento de Jesucristo
tuvo un propósito, que sigue cumpliéndose cada día en aquellos que le buscan de
corazón sincero. El no es un Dios muerto que quedó clavado en la cruz, El
resucitó y con su resurrección venció la muerte. El está vivo y dispuesto a
cumplir su propósito en ti y en mí. El quiere nacer en tu corazón. Ábrele hoy
tu puerta y El vendrá y cenará contigo, y será en tu vida EL PRINCIPE DE PAZ.
Rosalía Moros de Borregales
rosymoros@gmail.com
@RosaliaMorosB
IG:@letras_con_corazon
FB: Letras con corazón
#reflexionesparavenezuela




¿Te ha gustado? Compártelo.

Suscríbete gratis al newsletter

Tambien puedes dejar un comentario

Otros artículos que podrían interesarte